LOS MEJORES CUENTOS DEL MUNDO - escritores-arequipa

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Página alimentada por el escritor Pablo Nicoli Segura. ESTA PAGINA, TIENE OTRA PAGINA GEMELA Y COMPLEMENTARIA SOBRE LEYENDAS E HISTORIA DE AQP EN LA DIRECCION: http://arequipa.metroblog.com/

LOS MEJORES CUENTOS DEL MUNDO

 LIBRERO

 

CUENTOS CORTOS VARIOS AUTORES

 

LOS BRAZOS DE KALYM

 

Por: Gabriel Jiménez Emán

 

   Kalym se arrancó los brazos y los lanzó a un abismo. Al llegar a su casa, su mujer le preguntó sorprendida: "¿Qué has hecho con tus brazos?".

- Me cansé de ellos y me los arranqué- respondió Kalym.

- Tendrás que ir a buscarlos; vas a necesitarlos para el almuerzo. ¿Dónde están?

- En un abismo, muy lejos de aquí.

- ¿Y cómo has hecho para arrancártelos?

-Me despegué el derecho con el izquierdo y el izquierdo con el derecho.

-No puede ser -respondió su mujer-, pues necesitabas el izquierdo para arrancarte el derecho, pero ya te lo habías arrancado.

- Ya lo sé, mujer; mis brazos son algo muy extraño.

Olvidemos eso por ahora y vayamos a dormir -dijo Kalym abrazando a su mujer-.

 

 

LA COMUNIÓN

 

Por: Amparo Agudelo.

 

   Matías estaba feliz porque iba a celebrar su primera comunión. La noche anterior pasó la mayor parte del tiempo en vela, pensando en la hostia y en cómo era posible que un cuerpo tan grande como el de Cristo cupiera en ella.

Amaneció. Con rapidez y con torpeza se duchó y se vistió. Llegó a la iglesia del brazo de sus papás. No podía concentrarse en la santa misa, él sólo esperaba el momento de tan anhelada comunión.

Hizo la fila. "Este es el cuerpo de Cristo", dijo el cura. Tomó la hostia, y al comerla Cristo se hizo carne. Era tan grande que Matías se atragantó, se asfixió y murió.

Debió ascender al cielo, porque en su interior llevaba el cuerpo de Cristo.

 

 

SIN TITULO

 

Por: Achille Campanile.

 

   Un día, hace muchos años, un señor salió de su casa sin paraguas, de pronto, se dio cuenta de que empezaba a llover. Pensó que debía regresar a buscar su sombrilla, pero se arrepintió; no era para tanto. Caminó porque tenía prisa, la lluvia arreció en tal forma que se transformó en un tremendo aguacero. El pobre hombre se refugió en un portal a esperar que dejara de llover. Pero nunca ocurrió esto porque había empezado el diluvio universal...

 

 

SEÑAL DE LOS TIEMPOS

 

Por: Joao Anzanello Carrascoza.

 

  La pareja se detuvo en mitad del camino para descansar. Estaban los dos extenuados de tanto huir. Se cobijaron en un establo, al costado de la carretera, y enseguida la mujer sintió las primeras señales. Había sido una parada providencial, el momento y el lugar adecuados para que naciera el niño. Nadie sospecharía de un establo en medio de una carretera desierta.

En esa noche, bajo la luz sin pausa de una estrella, la mujer sufrió intensamente los dolores del parto. La madrugada ya estaba alta cuando, entre sus gemidos sordos, se distinguió un extraño vagido.

Miraron al niño, atónitos. Pero se cuidaron de no caer en el mismo error del pasado. Aprovecharon restos de madera que por allí había y separaron dos trozos, preparando el ritual. Fueron rápidos. El marido, carpintero, tenía mucha práctica.

Allí mismo crucificaron al niño. Luego juntaron los animales y siguieron viaje.

 

 

ROPA USADA

 

Por: Pía Barrios.

 

Un hombre entra a la tienda. La chaqueta de cuero, gastada, sucia, atrapa su mirada de inmediato. La dependienta musita un precio ridículo, como si quisiera regalársela. Sólo porque tiene un orificio justo en el corazón. Sólo porque tras el cuero, el forro blanco tiene una mancha rojiza que ningún detergente ha podido sacar. El hombre sale feliz a la calle.

A pocos pasos, unos hombres enmascarados disparando desde un callejón. Una bala hace un giro en ciento ochenta grados de su destino original. Se diría que la bala tiene memoria. Se desvía y avanza, gozosa, hasta la chaqueta. Ingresa conocedora en el orificio. El hombre congela la sonrisa ante el impacto.

La dependienta corre a desvestirlo y a colgar nuevamente la chaqueta en el perchero. Lima sus uñas distraída aguardando.

 

 

 

LA GIOCONDA

 

Por: César Fernández Moreno.

 

   Supo que había un cuadro maravilloso llamado la Gioconda. Pero quería descubrirlo por sí solo. Se dedicó, desde muy joven, a ignorar la historia y la geografía. Un día partió a recorrer mundo en busca del fabuloso cuadro.

Recorrió tiempos y ciudades, entró en palacios y mesones, agotó galerías agobiadas de cuadros magníficos. Pero ninguno era la Gioconda.

Muchas veces estuvo por abordar a los guías y preguntarles de una vez dónde hallar el soñado cuadro. ¡Era tan sencillo que lo tomaran de la mano y lo condujeran hasta dejarlo frente a ese mar!

Pero siguió buscando por sí solo. Amó a varias mujeres cuyos ojos le parecían los de la Gioconda. Luchó con hombres en cuyos labios presentía la sonrisa de la Gioconda.

Llegó un momento en que el mundo ya no tenía secretos para él. Pero nada sabía aún de la Gioconda. A la sazón, había llegado a Florencia y principios del siglo XVI.

Entonces, desesperado, pintó la Gioconda.

 

 

EL GESTO DE LA MUERTE

 

Por: Jean Cocteau

 

   Un joven jardinero persa dice a su príncipe:

-¡Sálvame! Encontré a la Muerte esta mañana. Me hizo un gesto de amenaza. Esta noche, por milagro, quisiera estar en Ispahan.

 

El bondadoso príncipe le presta sus caballos. Por la tarde, el príncipe encuentra a la Muerte y le pregunta:

 

-Esta mañana ¿por qué hiciste a nuestro jardinero un gesto de amenaza?

 

-No fue un gesto de amenaza -le responde- sino un gesto de sorpresa. Pues lo veía lejos de Ispahan esta mañana y debo tomarlo esta noche en ese lugar.

 

 

EL SOLDADO

Por: Marcio Veloz Maggiolo.

Había perdido en la guerra brazos y piernas. Y allí estaba, colocado dentro de una bolsa con sólo la cabeza fuera. Los del hospital para veteranos se compadecían mientras él, en su bolsa, pendía del techo y oscilaba como un péndulo medidor de tragedias. Pidió que lo declarasen muerto y su familia recibió, un mal día, el telegrama del Army: "Sargento James Tracy, Vietnam, murió en combate". La madre lloró amargamente y pensó para sí: "Hubiera yo preferido parirlo sin brazos ni piernas; así jamás habría tenido que morir en un campo de batalla".

 

 

LA MÁQUINA DEL TIEMPO       

 

Por: Mayrimih.

 

   Dejo ésta vídeo grabación monográfica en una cámara sellada dentro de uno de los conductos de ventilación de la gran pirámide, con la esperanza de que alguien la encuentre en el futuro.

 

-Siempre me habían fascinado las pirámides de Egipto, ese enigma indescifrable del pasado, llegaron casi a obsesionarme, estudié arquitectura sólo con el propósito de averiguar cual había sido el maravilloso método que los antiguos utilizaron en su construcción, al final desarrollé una completa teoría, sabía de donde sacaron los materiales, de que máquina se sirvieron, como emplearon la mano de obra, lo sabía todo y publiqué un pequeño ensayo con mis descubrimientos.

En el año 2065 un investigador particular ideó una forma de viajar en el tiempo, era la gran oportunidad que había estado esperando, al fin sabría si mis supocisiones habían sido acertadas. Me puse en contacto con aquel sabio; conversamos largo rato, me habló de la existencia de un pequeño problema, su máquina podía enviar a un hombre a cualquier momento del pasado o del futuro, pero era incapaz de hacerlo regresar, el viaje era sólo de ida, al menos hasta que consiguiera perfeccionar su invento, no lo pensé, no estaba casado y no había nada que me persuadiera a permanecer en mi propio tiempo, y el deseo de conocer, de verificar mis teorías, era demasiado tentador, corrí el riesgo y me sometí al experimento. Aparecí en el Delta del Nilo varios miles de años antes de mi propio nacimiento, había ajustado al máximo el momento exacto, basándome en las dataciones cronológicas más precisas, pero allí no había nada, nada, ninguna de las grandes pirámides, absolutamente nada, excepto un grupo de egipcios prehistóricos que me miraban con sorpresa y veneración:

-¿que querían que hiciera?  "Tuve que construirlas..."  

 

 

 

LA CASA ENCANTADA

 

Anónimo

 

   Una joven soñó una noche que caminaba por un extraño sendero campesino, que ascendía por una colina boscosa cuya cima estaba coronada por una hermosa casita blanca, rodeada de un jardín. Incapaz de ocultar su placer, llamó a la puerta de la casa, que finalmente fue abierta por un hombre muy, muy anciano, con una larga barba blanca.

 

En el momento en que ella empezaba a hablarle, despertó. Todos los detalles de este sueño permanecieron tan grabados en su memoria, que por espacio de varios días no pudo pensar en otra cosa.

 

Después volvió a tener el mismo sueño en tres noches sucesivas. Y siempre despertaba en el instante en que iba a empezar su conversación con el anciano.

 

Pocas semanas más tarde la joven se dirigía en automóvil a Litchfield, donde se realizaba una fiesta de fin de semana.

 

De pronto tironeó la manga del conductor y le pidió que detuviera el automóvil. Allí, a la derecha del camino pavimentado, estaba el sendero campesino de su sueño.

 

-Espéreme un momento- suplicó, y echó a andar por el sendero, con el corazón latiéndole alocadamente. Ya no se sintió sorprendida cuando el caminito subió enroscándose hasta la cima de la boscosa colina y la dejó ante la casa cuyos menores detalles recordaba ahora con tanta precisión. El mismo anciano del sueño respondió a su impaciente llamado.

 

-Dígame- dijo ella -¿se vende esta casa?

 

-Sí -respondió el hombre- pero no le aconsejo que la compre. ¡Esta casa hija mía, está frecuentada por un fantasma!

 

-Un fantasma -repitió la muchacha-. Santo Dios, ¿y quién es?

 

-Usted -dijo el anciano y cerró suavemente la puerta.

 

 

 

CUENTOS CORTISIMOS Y SIN TITULOS

 

 

-EL CIRUJANO PLÁSTICO ACABÓ. SIN DUDA, ÉSTA ERA SU OBRA MAESTRA. ESPERÓ A QUE DESPERTARA EL PACIENTE. LE QUITÓ LAS VENDAS Y LE PASÓ UN ESPEJO.

 

--¿QUÉ OPINA?

 

POR PRIMERA VEZ, EL PATITO FEO SONREÍA...

 

 

 

--¡MI VIDA! LLEGASTE ANTES DE LO ESPERADO...

--¡Y NO VAS A CREER LAS EXCELENTES NOTICIAS QUE TE TRAIGO! PERO ESPERA, VOY A LLAMAR AL CELULAR DE MI COMPADRE PARA QUE VENGA... UN SEGUNDITO...

 

...Y EL CONOCIDO TIMBRE DE UN CELULAR, SONÓ DENTRO DEL ROPERO DE SU CUARTO...

 

 

 

-El perro riñe al gato, el gato al ratón, el ratón a la musaraña, la musaraña a la araña, la araña a la mosca, la mosca a la hormiga, la hormiga a la pulga, pero la pulga, como es tan pequeña, no tiene nadie más pequeño a quien reñir, así que, indignada, prepara la revolución para derrocar al perro. Julia Otxoa.

 

 

-Seguir el reguero de manchas, ¿no será peligroso? ¿Cómo saber que conducen al cadáver, y no hasta el asesino? (Pero las manchas son de tinta y llevan hasta la palabra fin). Ana María Shua.

 

 

-Sus incontables victorias no le impidieron sucumbir a los encantos de la exótica reina negra. Ella, siguiendo ancestrales ritos, no dudó en comérselo. El rey había olvidado que era el blanco del tablero. Isabel Segura Boutry.

 

 

-Despertó cansado, como todos los días. Se sentía como si un tren le hubiese pasado por encima. Abrió un ojo y no vio nada. Abrió el otro y vio las vías. Norberto Costa.

 

 

-Cuento que me contó una vez mi hija Adriana, fastidiada que le pidiera un cuento: "Había una vez un colorín colorado". José Antonio Martín.

 

 

-Se solicitan fantasmas para devolver la capacidad de asombrar.

Interesados, favor de presentarse sorpresivamente. Vetusta Morla.

 

 

-Me desperté a las tres de la madrugada sobresaltado, bañado en sangre, con un puñal clavado en el medio de mi pecho. "¡Menos mal!", me dije, "es sólo una realidad". Y seguí durmiendo.

Fabián Vique.

 

 

-No se enamoró de ella, sino de su sombra. La iba a visitar al alba, cuando su amada era más larga. Alejandro Jodorowsky.

 

 

MÁS CUENTOS

ES IMPOSIBLE

   Ya habíamos cenado y aun no me había dicho nada. Antes de sentarnos a la mesa me comentó que tenía que explicarme algo que no me gustaría oír. Intuía qué podía ser pero no quería anticiparme a los acontecimientos.

- Nuestro amor es imposible - me dijo por fin - y el inconveniente no es sólo la diferencia de edad.

¿Qué me está diciendo? El único posible obstáculo que yo veo son los diecisiete años que nos llevamos. ¿Qué quiere decir?

- Hay un gran problema entre nosotros dos. Descubrí que tu eres la madre que me abandonó...  (Montserrat)

 

DESAPARECER

   Ante todo, recogió sus efectos menos personales, las cartas del banco que nunca abrió, un manual de una radio que por error empaquetaron en su televisión, todas las corbatas que le regalaron en sus cumpleaños, el traje gris de su trabajo y por supuesto las últimas revistas de aquella publicación que nunca solicitó y de la que no pudo darse de baja. Cerró cuidadosamente todas las puertas de su casa con llave o cerrojo, cruzó su pasillo, abrió la puerta de su casa, desplegó su paraguas, puso su sombrero en el suelo y por último se escondió en él.  (Zafiro)

 

MONSTRUOS

   Con seis años Pablo dejó de tener miedo de los monstruos escondidos en armarios. Iba creciendo. Se convirtió en padre y esposo. Trabajaba tanto que apenas iba por casa. Sus hijos ni le echaban de menos y su mujer tenía su propia vida. Pasaba el día en la oficina, viajando... Un día Pablo salió antes del trabajo y se dirigió a casa. Al llegar se encontró solo. Subió a la habitación..., se sintió vacío. Abrió el armario para guardar la chaqueta, y al mirarse al espejo..., con cincuenta años Pablo volvió a tener miedo de los monstruos escondidos en armarios. (Alba)

 

MI PRIMERA PUBLICACIÓN

   Recorrí infinitas editoriales con el manuscrito, extenuado por el sol revisé los bolsillos exhaustos y encontré una tarjeta desconocida. En el baldío había una escalera de caracol que descendía hasta una gruta calcinante, oculta tras una puerta de hierro. Sólo cuando le dije que traía mi última obra me miró a los ojos y dejó de escribir.

Se vendieron millones de ejemplares en todo el mundo. Volví a las profundidades a pactar mi próximo libro. Me señaló una silla.

-Usted no entendió -me dijo el Diablo con respeto- aquella fue su última obra- y echó candado a la puerta de hierro. (Claudio)

 

LA MISMA PIEDRA

   Se le cayó la cara de vergüenza y al ir a recogerla dudó ¿y si la dejaba ahí, en el suelo? Tan sencillo como olvidar un bolígrafo encima de la mesa, siempre hay dispuestos a recogerlo. Sería una manera de empezar de nuevo, como quién se lava la camisa, limpiando la última cagada. Entonces se percató en él. Se le había roto el corazón en cien pedazos y los recogía uno a uno, uniendo los trocitos con lágrimas.

-No volverá a suceder -le dijo.

-Eres un sinvergüenza -respondió el infartado.

-Lo sé

Recogió su cara del suelo y se fue. (Agustín)

 

EL HOMBRE INVISIBLE

   Aquel hombre era invisible, pero nadie se percató de ello. (Gabriel)

 

EL GLOBO

   Mientras subía y subía, el globo lloraba al ver que se le escapaba el niño.  (Miguel)

 

DOS CUENTOS CLÁSICOS

   1-"Me arrellano en mi sillón junto a la chimenea donde crepita el fuego, sentado en mi sofá predilecto, junto a mi chimenea, con la copa de coñac en la mano derecha y la izquierda caída descuidadamente, acariciando la cabeza de mi perro..., hasta que recuerdo que no tengo perro..."  (M.R. James)

 

   2-Despierto después del tremendo choque entre los restos retorcidos de mi coche. Sobre mí se inclina Frank, mi amigo de la infancia, tratando de reanimarme.

-Pero -murmuro débilmente- si tú estás muerto...

Frank me responde con amable embarazo:

-Y tú también.   (Arthur Conan Doyle)

2 comentarios »
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Chocoanita
Site: None
#1
18 of December of 2011 20:13
Muy interesantes los relatos; irónica y paradójicamente graciosos; pero en cierto modo parecen más, chistes que cuentos.
pablo
Site: obolog
#2
17 of January of 2012 7:41
El humor no está reñido con la minificción. Un chiste oral puede llevarse a la literatura y lograr algo nuevo. Saludos

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